Cocinar como un local

Cook like a local

Ahora que estoy empezando a echar de menos SERIAMENTE unos momos y un buen dal bhat, me estoy planteando el probar a hacerlos en casa.

Y es que ya tuvimos una experiencia para aprender a cocinarlos a través de una iniciativa genial para además de acercarte a la cultura local también te conocer otras calles y barrios de Kathmandú.

La iniciativa “Cook like a local“, que se está extendiendo por muchísimas ciudades, invita a los foráneos a aprender a cocinar los platos tradicionales como los momos y el dal bhat. La organizaba Social Tours, una empresa volcada con la responsabilidad social.

En la sesión que participamos tocaban los momos, que para que os hagáis una idea son como las gyozas japonesas, una especie de empanadilla con carne o verduras, cocinada al vapor, y acompañada con una salsa de rechupete, generalmente picante jeje.

La experiencia comenzó con una visita a unas tiendas locales para comprar los ingredientes necesarios, con nuestra anfitriona local, que una vez de vuelta en la cocina nos explicó paso a paso el proceso para prepararlos.

Después de tantos meses ya no lo recuerdo salvo detalles pero en youtube hay varios videos que pueden servir de referencia.

Preparando los ingredientes
Preparando los ingredientes

Cortamos primero en piezas muy finas y pequeñas todas las verduras y especias, el guiso se preparó a parte, fuimos preparando las tortitas con la masa preparada y una vez teníamos todo listo nos pusimos manos a la obra para darle forma a los momos, cerrando las empanadillas con la pasta de carne o verdura.

Tiene su truco pero una vez le coges el ritmo, empezaron a salir con mucha mejor pinta.

Lo curioso a la hora de cocinarlas era ver la columna de ollas o marmitas una encima de la otra donde se iban horneando.

Cocinando
Cocinando

Pasamos la mañana junto a una pareja muy maja de canadienses, que estaban de visita con su hija, y que volvían a Malasia en breve, donde llevaban ya unos años trabajando.

Lo mejor claro está fue el momento de probar los momos cocinados sobre unos curiosos platos de cartón. Estaban deliciosos y no me cansaría de comerlos con las diferentes salsas.

Si os faltaban razones para acercaros a Kathmandú ya tenéis otra.

Mo mos!
Mo mos!

 

 

 

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