Varios de los alumnos de Bungamati

Bungamati

Shandesh y Ramita
Shandesh y Ramita

Qué difícil es a veces escribir sobre ciertas cosas, a pesar de lo fácil que resulta leer a los demás e identificarse con lo que dicen sobre el mismo tema.

Leyendo a Bea de Patxi hablando de su reciente visita al colegio Bungamati compartiendo el tiempo y sensaciones con los pequeños apadrinados, uno no puede dejar de emocionarse.

Hace casi 4 meses que visitamos el colegio, una mañana de principios de Diciembre junto a Ramita y Dai. Es otro de los proyectos en los que Ear Care Nepal y Samsara Nepal están colaborando y promoviendo.

Bungamati es un colegio y orfanato que acoge a niños con discapacidades tales como ceguera, sordera, amputaciones, etc…pero que no les impide desarrollarse como cualquier otro niño de su edad y estudiar, aprender y divertirse.

El colegio cuenta con profesorado especializado para dar apoyo a los alumnos.

El día que fuimos se me ha quedado marcado en la memoria. Quizás no sea políticamente correcto pero la primera impresión que tuve fue la de incomodidad, una resistencia en las entrañas a querer ver de primera mano la realidad de estos pequeños.

Varios de los alumnos de Bungamati
Varios de los alumnos de Bungamati

Y recordándolo ahora no provenía de ninguna manera de ellos sino que estaba todo dentro de mí. Era sentir vergüenza de mí mismo, de cómo muchas veces miramos para otro lado, de lo egoísta que soy en ocasiones.

Era un sopapo de realidad sobre lo rápido que olvido el valor de poder disfrutar de la vista de un paisaje, de escuchar una canción, de poder estar escribiendo ahora mismo este texto, o de poder salir a correr o saltar, de disfrutar de la compañía de mi familia,…

Era una lección sobre cómo hay que vivir y es un regalo por su parte. Allí conocimos a Renuka, Bumika, Retika, Shandesh, Rhatika,…hablamos con Sogna, la profesora, y con más alumnos. Y también jugamos y cantamos.

Y esa incomodidad y vergüenza se disolvieron como un azucarillo en el café y lo que quedó fue disfrutar del momento compartido con ellos, de aprender cómo se escribe en braille nuestros nombres, de cantar canciones tradicionales juntos y hacer como que sabemos tocar la guitarra, de hablar con los más mayores y conocer qué están estudiando y qué quieren llegar a ser en el futuro.

Desde Ear Care Nepal y Samsara Nepal se apoya a estos niños a través de diversos proyectos como ALI. Sogna Bramhachrya, la profesora, ha sido preparada con las mejores técnicas y formación disponibles para que lleve su labor de una forma genial, y se ocupe de los pequeños no sólo en la parte educativa sino también en la personal y emocional para que ellos se sientan lo más a gusto posible.

Los peques en clase
Los peques en clase – Foto cortesía de Bea & Samsara Nepal

Según palabras de Bea:

Siempre le he pedido que ella sea nuestros brazos, nuestros ojos y sobre todo nuestro corazón ya que nosotros no estamos allí durante muchos meses y de verdad que lo ha conseguido.

Y en palabras de Sogna,

“Siento que son mis hijos. Tengo que ser responsable para que sean buenos en cualquier campo”.

Y os dejo una descripción de cada uno de ellos por parte de Bea, que los describe de manera magistral, mucho mejor de lo que yo podría trasladaros.

Actualmente esta Kolapa 15 años, Renuka 10 años, Bumika 8, Ajus 7, Prayana 6 y Retika 3.

Kolapa tiene una diversidad funcional psíquica y está muy limitada para el aprendizaje por eso aun está en esa clase pero le ayuda a la profe a recoger la clase y dejarla ordenada. Juega con juguetes didácticos y le gustan mucho todo lo que sea nuevo. Ha aprendido a asearse y es muy cariñosa.

 

Renuka es muy lista y este año se estaba examinando para pasar a otro “curso”. Esta bien adaptada aunque le costó mucho. se pone aun muy nerviosa a la hora de contestar en exámenes pero se lo sabe y le gusta aprender. (Está apadrinada).
Bumika la salsa de la clase. Lista mas que estudiosa, avispada, mimosa cuando kiere y con carácter. Llegará a donde se proponga, es una potxola que canta en cualquier momento y lo hace muy bien. (Apadrinada)
Ajus es un niños con problemas graves pero se va a casa todos los dias y eso lo refuerza. Suele estar con material didáctico con diversidad de texturas y formas. Es un niño obediente y disciplinado.
Prayana ( la niña de mis ojos) es la ternura personificada, discreta, silenciosa, disciplinada y aplicada. Es aun muy pequeña pero ya está con trabajos de braille en nepali y en ingles. Su presencia calma a cualquiera.
Retika es la mas txiki y esta en clase un poco aprendiendo a jugar, las diferentes texturas, formas etc. Está un poco como si fuera una guardería y asi aprender un poco. No para es un terremoto normal para su edad, domina a los mayores y es muy muy lista.
Hay dos apadrinados más pero son sordo-mudos. Rhatika y Shandes. Ya en clase de escolarizados y con muy buenos resultados
Los peques junto a Sogna y Bea
Los peques junto a Sogna y Bea – foto cortesía de Bea & Samsara Nepal

Desde aquí podemos colaborar directamente como voluntarios (si tienes formación en educación especial mucho mejor), donando material o apoyando económicamente.

Y para terminar como he empezado, si me permites Bea, me hago eco de unas sabias palabras tuyas hace unos días en Kathmandú, para dar una inyección de ánimo, recordar de qué estamos hechos realmente, de lo que somos capaces y de disfrutar del momento:

Aprovecha el día.
No dejes que termine sin haber sido feliz,
sin haber alimentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No abandones tus ansias de hacer de tu vida algo extraordinario…
No dejes de creer que sí se puede cambiar al
mundo; porque, pase lo que pase, nuestra esencia está intacta.
Namaste

 

Dhanyabad!

Un comentario en “Bungamati

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