Money money money

Money makes the world go round

Money money money
Money money money

O eso decían a viva voz Liza Minelli y Joel Grey en Cabaret. Y haciéndoles caso así que me veía secando rupias que dejé en algún bolsillo por descuido.

Nada que ver con lavado de dinero, y eso que los niveles de corrupción en Nepal darían para otro texto pero tampoco es algo que aquí lamentablemente nos sorprenda, es un problema sistémico en ambos.

Los costes en Nepal resultaron curiosos en cuanto al contraste. Puedes encontrar sitios para comer muy baratos o tiendas donde regateando, culturalmente parece necesario, puedes conseguir ropa a buenos precios.

Sin embargo, en cuanto pisabas otros terrenos el dinero podía volar casi sin darte cuenta, y más cuando aún te estabas haciendo al cambio de moneda (unas 120 rupias equivalen a 1€).

La alimentación por ejemplo fue una sorpresa en cuanto a los precios y disponibilidad en los supermercados.

A pesar de que el sector primario sigue siendo la principal actividad (el turismo y la industria textil también son importantes fuentes de ingresos), esta se centra sobre todo en legumbres y arroz, y la producción es menor de lo que uno se esperaría.

Y luego te das cuentas de que sin acceso a la costa, prácticamente sin líneas de ferrocarril y con unas infraestructuras que aún se tambalean tras el terremoto, la logística se dificulta mucho.

Bigmart
Bigmart

Todos estos factores hace que muchos de los alimentos se importen y que acaben resultando relativamente caros, como la fruta por ejemplo.

Otro de los artículos que podía llegar a ser de lujo es el alcohol que también resulta desorbitado lo cuál realmente no tiene porque ser malo, resulta otro buen incentivo para dejar de beberlo.

En cuanto al alojamiento por ejemplo en las grandes urbes es superlativo en términos generales según nos comentaban.

Y resulta un problema enorme para muchos ciudadanos que emigran de zonas rurales esperando encontrar una mejor vida, una quimera, y acaban trabajando en condiciones muy duras para simplemente llegar a fin de mes y pagar la renta, pasando a formar parte de la rueda.

Eso sí, a pesar de ello seguramente te inviten encantados a tomar un té o comer en su casa.

Brotes verdes
Brotes verdes

Siempre surgen brotes verdes, y no me refiero a los que los ministros de economía nos tienen acostumbrados. Se acaban encontrando buenas ideas donde uno menos se lo espera. Y en este país hay mucha resiliencia.

 

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