Bosques de Dhulikhel

Qué verde era mi valle

Bosques de Dhulikhel
Bosques de Dhulikhel

El otro día comentaba que Kathmandú fue hace decenas y centenas de años un enorme valle verde que ahora ha eclosionado en una vorágine de tráfico, cableado y edificios apilados unos contra otros.

Lo más cerca que estuvimos de imaginar algo como la gran urbe en sus tiempos mozos serían las vistas desde la cima de los montes de Dhulikhel, una población a un par de horas de Kathmandú hacia el este (cruzando Bakhtapur, con un centro histórico fantástico).

Nuestro “brother” Abhaya, a quien conocimos en el trekking por Mardi, nos invitó a pasar el fin de semana en aquella zona junto a varios de sus amigos.

La tarde que llegamos, descansamos en uno de los alojamientos al pié de la montaña y disfrutamos en buena compañía de una barbacoa nocturna, sin que faltase el imprescindible dhal bat.

Se unieron varios amigos de Abhaya, que se conocen desde el instituto y que se reunían de nuevo después de muchos meses e incluso años viviendo fuera (en Nueva Zelanda). Sentados rodeando las brasas, como si de un concilio se tratara, conversamos sobre todo tipo de temas con música tranquila que nos acabó arullando hasta quedarnos dormidos.

Irina y Abhaya
Irina y Abhaya

A primera hora de la mañana, nos pusimos de nuevo en modo trekking y tras un buen rato de ascenso alcanzamos el resort ubicado en la cima de la colina donde desayunamos y desde pudimos contemplar un extenso mar verde alrededor. Un alivio después del contraste de haber regresado a Kathmandú.

Desde allí pudimos contemplar una de las estatuas más grande de Buddha en todo Nepal. Si os fijáis en la foto, en la parte izquierda, la cabeza dorada sobresale del bosque, ¿gigantesca, verdad?

Estatua de Buddha
Estatua de Buddha

Con la mañana avanzada, emprendimos marcha a pié durante unas 2 horas hasta que llegamos a EcoFarm, una de las iniciativas en las que Abhaya y su agencia están implicados. Ecofarm es un orfanato del que os comentaré más información en próximos días.

También cerca de allí se encuentra Nammo Buddha, uno de los más importantes templos y lugar de peregrinación en Nepal.

Lamentablemente no tuvimos tiempo de poder acercarnos asi que es una buena excusa para organizar una próxima visita.

Si queréis conocer más información, echad un ojo aquí.

 

 

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