Ascendiendo al mirador de Mardi

Acertijos en la oscuridad

Ascendiendo al mirador de Mardi
Ascendiendo al mirador de Mardi

Cuál Bilbo Bolsón palpando con las manos el suelo en la oscura y perdida cueva en la que se topó con cierto anillo y con la respiración cortante de Gollum, así que partimos del High Camp cuando las agujas de nuestros relojes apenas sobrepasaban las 4.00am.

El destino, Base Camp en Mardi Himalayas y disfrutar del amanecer desde su mirador.

Nos dejamos engullir por la oscuridad, confiando en el guía que encabezaba la marcha y emprendimos una silenciosa caminata, que pronto se convirtió en escalada, ataviados con linternas y curiosos faroles de mano. Cualquiera que nos viera desde abajo podría tomarnos por fuegos fatuos o la santa compaña.

A medida que el terreno se empinaba y nos acercábamos a la cima, comenzamos a toparnos con más grupos de “descarriados”. Y como si de algún encantamiento de cuento infantil se tratara fuimos aumentando el ritmo para conseguir alcanzar el mirador antes de que sonaran las 6.00am y convertirnos en calabaza mientras con el rabillo del ojo contemplábamos en la distancia, muy abajo, las luces aún nocturnas de Pokhara.

Esperando el amanecer desde el mirador
Esperando el amanecer desde el mirador

Y allí nos plantamos 10 minutos antes de lo previsto, arremolinados ante el pequeño refugio, esperando turno para pedir un té caliente que nos recordara que aún teníamos manos y pies bajo los guantes y las botas, con la satisfacción de haber alcanzado el objetivo y la anticipación por ver los primeros rayos de luz asomando entre los afilados picos.

Y a lo largo de media hora, el paisaje que poco antes sólo pareciera líneas recortadas frente al cielo se fue descubriendo ante nuestros ojos dejándonos boquiabiertos.

Amanecer en Mardi Amanecer en Mardi Amanecer en Mardi

Amanecer en Mardi  Amanecer en MardiAmanecer en Mardi

Es difícil poder transmitir las sensaciones que se viven en esos momentos. Te sientes pequeño ante la majestuosidad que te rodea y a la vez grande por haberla alcanzado y estar tan cerca.

Para algunos de los presentes, aquellos momentos eran la constatación de un sueño de hacía muchos años convertido en realidad.

Congrats for a dream come true Mardi Base Camp Reaching Base Camp

Recordando ahora esos 4 días de trekking, la experiencia me acaba recordando mucho a un juego al que le tengo un gran aprecio, Journey, y que se inspira enormemente en la obra de Joseph Campbell, el viaje del héroe, y que me resulta una metáfora de la vida de cualquiera de nosotros.

Una montaña a lo lejos, a veces oculta por las nubes, otras imponente sobre un día claro, pero siempre omnipresente. Un objetivo que sientes que está ahí delante, que tienes que seguir avanzando, subiendo, escalando, acercándote.

Mardi Fish Tail Mardi Fish Tail Mardi Fish Tail

Muchos caminos que llevan a su cima, algunos señalizados, otros casi olvidados, rutas por las que te acabas perdiendo y teniendo que volver al punto de partida, lugares donde parar por momentos, reflexionar y compartir historias con otros caminantes.

Amigos con los que recorres buena parte del camino, otros a los que dices adiós, gente con la que te sientes identificado, a la que respetas por la labor que realizan y que te ofrecen una perspectiva de hacia donde te diriges y porqué, o gente anónima que comparte su propia historia y que te da una lección de vida.

Will, Vlad, Abhaya & Irina
Will, Vlad, Abhaya & Irina

En general, te quedas con el recuerdo de buenos momentos compartidos con muy buena gente (de la que hablaré en otros artículos porque merece la pena conocerles), y de que en una mochila puedes llevar prácticamente todo lo que te hace falta para vivir y disfrutar del presente.

2 comentarios en “Acertijos en la oscuridad

  1. Wooow!! Amazing!! Ahora que me estoy planteando ir por esas tierras lejanas, me entra una duda terrenal, para esta aventura llevaste el mochilon del viaje, incluido portatil???

    1. Para el viaje en general llevamos mochilón, incluido saco de dormir que iba amarrado, una bolsa pequeña y portátil.
      Y he vuelto con mochilón y portátil, pero nada más. Algunas cosas las dejé en Nepal jeje.

      Para el trekking específicamente dejamos la mitad de cosas en el hostal, que fueron muy majos, y sólo pillamos la mochila y lo que nos iba hacer falta para los 4 días (sobre todo el saco de dormir y ropa de abrigo) y el resto ir algo ligero 😀

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